En una licuadora o procesador de alimentos, tritura las galletas Oreo hasta que queden casi como la textura del azúcar. Dependiendo de la potencia de tu licuadora, quizá tengas que partir en pedazos mas pequeños las galletas antes de triturar.
En el tazón de la batidora, coloca las galletas trituradas y el queso crema partido en cubos pequeños. Bate hasta que las galletas y el queso se incorporen uniformemente.
Forma las trufas en bolitas de aproximadamente 3/4 de pulgada de diámetro, sólo lo suficientemente grandes para que quepan en los mini capacillos.
Refrigera las bolitas por lo menos una hora colocándolas en un contenedor hermético y con papel encerado entre cada capa para evitar que se peguen unas a otras.
Derrite los Candy Cane Melts (o el chocolate que vayas a utilizar para la cobertura) a baño María o en el microondas de 30 segundos en 30 segundos hasta que quede completamente derretido.
Inserta un palillo en la bolita que vayas a cubrir y sumérgelo en el chocolate.
Coloca la trufa en papel encerado sacando el palillo inmediatamente y deja enfriar hasta que el chocolate se endurezca. Repite este paso para cada una de las bolitas.
Ya que todas las bolitas estén cubiertas de chocolate, procede a derretir los Light Cocoa Melts. Vierte un poco en una bolsita de platico y haz un agujero pequeño en una de las puntas. Decora con líneas en zigzag, cuadritos, caritas ¡o cualquier cosa! Es el momento para ser creativos :)
Deja enfriar y coloca cada uno en un mini capacillo. Mantenlos en un ambiente fresco o refrigerados en un recipiente hermético hasta que sea hora de comerlos.
Notas
Puedes utilizar cualquier color y marca de chocolate para derretir. La cantidad que aquí indico es por el tamaño en que está disponible esta marca de chocolate, sin embargo, no necesitarás toda la bolsa. Te sobrará un poco de cada tipo de chocolate, sobre todo si uno solo es utilizado para el adorno encima de la cobertura.